Perú es uno de los países más afectados por la pandemia del COVID-19, cuyas consecuencias sanitarias, sociales y económicas, han impactado en toda la población, especialmente ha aumentado la vulnerabilidad de los más de un millón de migrantes y refugiados venezolanos presentes en nuestro país, así como de otras nacionalidades, y los miles de desplazados internos, especialmente menores de edad y adultos mayores.

Es en este difícil contexto que, desde abril a diciembre de 2020, se llevó a cabo el Proyecto «Necesidades de Integración Socioeconómica de la Población Vulnerable entre los Refugiados Venezolanos buscados en El Perú» , ejecutado por la Asociación Misioneros de San Carlos Scalabrinianos, que contó con el financiamiento de la Agencia Japonesa para el Desarrollo y la Emergencia (JADE).

En medio de la pandemia por el COVID-19, gracias a esta iniciativa se pudo brindar atención y orientación legal a 881 personas de nacionalidad venezolana, de forma directa. Las principales solicitudes que hemos recibido se han enfocado en: solicitud de alimentos, cambio de calidad migratoria, asesoría legal, solicitud de refugio, solicitud de carné de extranjería por condición de vulnerabilidad, acceso a seguridad sanitaria entre otras. Algunos casos han sido atendidos en coordinación con otras entidades como la Defensoría del Pueblo y la Superintendencia Nacional de Migraciones.

De igual modo, se pudo contar con la presencia de dos psicólogas y dos trabajadoras sociales quienes atendieron a 132 personas, hacia la parte final del proyecto; atendiendo casos con: problemas en la comunicación conyugal, depresión, ansiedad, conducta agresiva, conducta disruptiva, síntomas de autismo, depresión mayor, duelo, etc.

A través de las actividades del proyecto se logró atender a 1,013 personas de forma directa durante los meses de ejecución del proyecto.

Recomendaciones

Desde el área psico social, podemos mencionar:

Las necesidades más importantes que desde el punto de vista socio-emocional no se pueden resolver únicamente con un trabajo o una residencia estable, son aquellas que están relacionadas con el bienestar y la salud mental. Es por ello que algunas de estas necesidades, aún no suficientemente cubiertas, requieren ser atendidas por el servicio de salud mental para la población migrante. Algunas de éstas son:

  • La necesidad de contar con apoyo social efectivo, ya que no tienen suficientes redes de amigos y familia que contribuyan a reducir el impacto del estrés aculturativo.
  • Convivir con la familia que quedó en su país de origen y la familia construida en el país de acogida como única familia.
  • Formación profesional para superar y ascender en la escala social, ya que padecen de un fuerte sentimiento de frustración por no ocupar profesiones y trabajos para los cuales están cualificados; lo que puede generar fuertes procesos depresivos.
  • Contar con espacios sociales de aceptación y reconocimiento a sus necesidades culturales, económicas y espirituales.
  • Contar con una ayuda especializada de salud mental, donde el tema migratorio se analice como causa y efecto de distintos padecimientos físicos y psicológicos en las primeras etapas de llegada al país.

Desde el área legal, podemos mencionar:

  • Promover mayores canales de comunicación de los mecanismos de regularización migratoria por parte del Gobierno, así como de organismos como ACNUR y OIM.
  • Fortalecer los canales de comunicación con las personas migrantes y refugiadas.
  • Facilitar mecanismos de acceso a pagos y/p fraccionamientos para los trámites que deben realizar los migrantes en su proceso de regularización.

Como lecciones aprendidas indicamos

  • Importancia de constatar los casos, verificación e inclusión en base de datos para priorizar la atención.
  • Sistematizar los datos de atención.
  • Fortalecer las alianzas con otras instituciones del Estado y sociedad civil.
  • Es posible integrarlos con la población de acogida.
  • Sensibilización y aceptación de la población de acogida ante las dificultades y limitaciones de los migrantes.
  • El apoyo existente entre la población migrante y refugiada al propiciar promoción para incluir y beneficiar a los que menos tienen.
  • Incorporación de la tecnología a la práctica asistencial para llegar a más personas
  • La puesta en práctica de las medidas sanitarias sugeridas por la OMS y gobierno local

Desde la Asociación Misioneros de San Carlos Scalabrinianos deseamos agradecer y reconocer el compromiso de la Agencia Japonesa para el Desarrollo y la Emergencia (JADE) con la población migrante y refugiada en Perú.

Lima, 18 de febrero de 2020.

Comentarios

  1. A medida que se agudiza el éxodo de Venezolanos hacia países como Perú, entre otros, se hace cada vez más necesaria la presencia de instituciones que apoyen para mitigar la gran vulnerabilidad entre la población migrante. Agradecemos cualquier intervención social que vaya en pro del ser humano y solicitamos que este tipo de apoyo se mantenga y se extienda a quienes aún no ha llegado por la complejidad de la situación. Muchas Gracias a este proyecto de apoyo a migrantes.

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