Ginebra – Hoy (25 de marzo) la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) se une a la comunidad humanitaria y de salud en la lucha contra la COVID-19 mediante el lanzamiento del Plan de Respuesta Humanitaria Mundial (PRH) entre agencias.

Este plan forma parte de una respuesta conjunta de la OIM y de agencias asociadas cuyo mandato incluye el abordaje de las consecuencias que la pandemia tiene sobre todas las poblaciones en crisis en el mundo, incluyendo las consecuencias directas sobre la salud pública y las indirectas de índole humanitaria.

En el marco del PRH, la OIM hace un llamamiento por 100 millones de dólares para fortalecer su respuesta ante la amenaza mundial que la COVID-19 implica en muchos países afectados por crisis – desde Haití hasta Nigeria, desde Siria a Myanmar, desde Afganistán hasta Venezuela, entre muchos otros.

“La COVID-19 está teniendo un impacto sin precedentes sobre la salud, economía y bienestar de las personas en todo el mundo”, dijo el Director General de la OIM António Vitorino. “No debemos olvidar el devastador impacto que esta enfermedad tendrá sobre los millones de personas que ya están viviendo situaciones humanitarias verdaderamente extremas”.

El PRH solicita a los Estados Miembros de Naciones Unidas casi 2.000 millones de dólares que se destinarán a mejorar la capacidad de las agencias para poder contener los impactos de la COVID-19 en países más vulnerables a sus desastrosos efectos.

El PRH también abordará las necesidades de más de 100 millones de personas que dependen de la ONU en lo referente a recibir asistencia humanitaria vital en países que ya están cubiertos por planes de respuesta humanitaria.

Entre los mismos puede mencionarse el Plan Regional para los Refugiados y la Resiliencia (3RP) para la crisis en Siria, el Plan Regional de Respuesta para Refugiados y Migrantes (RMRP) para la crisis en Venezuela y el Plan de Respuesta Conjunta para la Crisis Humanitaria Rohingya (JRP), entre otros.

“La OIM reitera la necesidad de contar con enfoques que incluyan a los migrantes en la respuesta integral ante la COVID-19 y convoca a los países para que aborden las necesidades y vulnerabilidades particulares de los migrantes, con independencia de su estado legal, y sobre la base del espíritu de la Cobertura Universal de Salud”, sostuvo el Director General Vitorino.

“La lucha contra la COVID-19 no podrá ganarse a menos que los planes de respuesta en todos los países incluyan a las poblaciones de migrantes”.

Entre los objetivos prioritarios estratégicos del PRH pueden mencionarse:

·         Contener la propagación de la pandemia del COVID-19 y disminuir sus niveles de morbilidad y mortalidad;

·         Disminuir el deterioro de los bienes y derechos humanos a la par que se promueven la cohesión social y los medios para procurar sustento;

·         Proteger, asistir y defender a los refugiados, personas desplazadas internamente, migrantes y comunidades de acogida, que son especialmente vulnerables a la pandemia.

Es muy probable que la enfermedad comprometa las vidas de millones de personas en países que tienen sistemas de salud desfinanciados y sujetos a mucha presión, que luchan para poder brindar cuidados adecuados de la salud para todos. Esto es particularmente preocupante en zonas densamente pobladas –incluyendo zonas urbanas, campamentos y otros lugares con características similares a las de los campamentos.

Otra preocupación: entre las consecuencias indirectas de la COVID-19 puede mencionarse un drástico deterioro de las economías nacionales y regionales, y en términos generales, de los sistemas educativos y del respeto de las sociedades por los derechos humanos y la vigencia del estado de derecho.

Las medidas tomadas para detener la diseminación de la COVID-19 si bien son necesarias también impactan sobre la provisión de asistencia humanitaria puesto que el movimiento de las mercaderías y de los trabajadores humanitarios se ven restringidos y las personas con necesidades enfrentan nuevos obstáculos para poder acceder a servicios. El riesgo de una discriminación y xenofobia intensificadas, dirigidas a los migrantes y extranjeros también sigue siendo muy alto.

“Este es el momento en el que la comunidad internacional debe unirse para combatir este terrible virus. Al hacerlo, no debemos en modo alguno dar la espalda a las personas más marginalizadas del mundo, sino que el por el contrario debemos buscar soluciones que protejan a la comunidad mundial en su totalidad”, dijo el Director General de la OIM Vitorino.

Los fondos solicitados apuntalarán los esfuerzos de la OIM para implementar el  Plan Estratégico Mundial de Preparación y Respuesta (SRP) de la Organización, que fue revisado la semana pasada y que está alineado con el SRP de la OMS y establece un enfoque desde la óptica de la movilidad que también hace un abordaje de las cuestiones críticas a largo plazo vinculadas con la recuperación.

El PRH contra la COVID-19 incluye llamamientos de la OMS, del PNUD, del UNFPA, de ONUHABITAT, del ACNUR y de UNICEF, como así también del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, además de organizaciones no gubernamentales.

Para más información por favor contactar a:

Angela Wells, Oficial de Información Pública del Departamento de Operaciones y Emergencias de la OIM; Correo electrónico: awells@iom.int; Tel.: +41 79 403 5365

Yasmina Guerda, Oficial de Comunicaciones de Salud Pública de la OIM; Correo electrónico: yguerda@iom.int; Tel.: +41 79 363 17 99 

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